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 Biotecnología  Medio ambiente  

Medio ambiente
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Con el objetivo de proteger mejor el medio ambiente, es necesario elaborar urgentemente nuevos enfoques de industrialización sostenible. La biotecnología ofrece la posibilidad de reducir el consumo de materias primas y de energía, así como una reducción de la contaminación y residuos reciclables y biodegradables para un nivel dado de producción industrial. La biotecnología es una potente tecnología que permite el desarrollo de productos y procesos industriales limpios, como la biocatálisis. Se han demostrado sus ventajas en industrias tradicionales como la textil, la del cuero y la del papel. También se han demostrado las posibilidades de las técnicas de biorremediación para limpiar el aire, el suelo y el agua contaminados: durante unos años se han utilizado bacterias para descontaminar los derrames de petróleo o purificar las aguas residuales. En el sector energético, se quieren sustituir las tecnologías contaminantes que utilizan grandes cantidades de energía por procesos actualmente en desarrollo, como la biodesulfatación y el uso de biodiesel o bioetanol; este potencial positivo todavía no está suficientemente explotado. Los estudios de la OCDE sugieren que muchas fábricas podrían reducir el impacto medioambiental y mejorar su rentabilidad si adoptaran procesos basados en la biotecnología. Por otro lado, también deben tenerse en cuenta los potenciales riesgos a largo plazo para el medio ambiente, particularmente para la biodiversidad, que entrañan algunas aplicaciones de la biotecnología.

Así se puede definir la biotecnología medioambiental como el uso de microorganismos vivos para el tratamiento y el control de la contaminación. El metabolismo microbiano permite a los microorganismos transformar compuestos orgánicos o inorgánicos para obtener la energía celular. Estos compuestos sufren por lo tanto, una biotransformación y pueden ser biodegradados a compuestos más simples. La biodegradación puede ser aprovechada por el hombre para obtener diferentes compuestos o productos de utilidad. Como los compuestos simples resultantes de la biodegradación muchas veces son inocuos o menos tóxicos que los compuestos que se metabolizan, se puede emplear estas actividades microbianas en la biorremediación. Históricamente, el compostaje fue una primitiva forma de biorremediación, donde los residuos derivados de la recolección domiciliaria (restos orgánicos, inorgánicos, residuos industriales, etc.) eran incluidos en contenedores para ser biodegradados por microorganismos.

Existen varias clases de Biorremediación:

  • Biorremediación enzimática: las enzimas son estructuras biológicas que aceleran cambios químicos, induciendo reacciones de transformación química con un gasto energético mínimo y con una elevada velocidad de reacción. Las enzimas son producidas por células como resultado de los procesos que acompañan a la traducción de la información genética. Mediante el uso de técnicas de biología molecular, se puede inducir la producción de enzimas en sistemas bacterianos con características genéticas que permiten una expresión del gen enzimático en forma constante. Con esto se logra obtener un sistema productor de enzima a gran escala, proceso éste biotecnológico. En la protección medioambiental, muchas empresas ofrecen tanto enzimas que degradan sustancias de importancia ambiental como sistemas bacterianos inmovilizados en determinados soportes (biofiltros).
  • Biorremediación microbiana: la utilización de microorganismos que degradan o transforman diferentes compuestos nocivos en otros de menor impacto ambiental ha experimentado un gran desarrollo en años recientes. Actualmente, tanto la microbiología ambiental como la genética bacteriana contribuyen al diseño de sistemas microbianos con capacidades metabólicas mejoradas y aumentadas.
  • Fitorremediación: plantas que poseen metabolismos capaces de eliminar xenobióticos. Específicamente, se ha comenzado ha investigar plantas y especies arbóreas específicamente capacitados para retener metales pesados. Esta novedosa tecnología tiene muchas ventajas con respecto a los métodos convencionales de tratamientos de lugares contaminados: es una tecnología económica, posee un impacto regenerativo en los lugares donde se aplica y capacidad extractiva se mantiene debido al crecimiento vegetal.
  • Biolixiviación: metodología de solubilización de metales a partir de matrices complejas utilizando la acción directa o indirecta de microorganismos. En el caso de los minerales sulfurados de metales de transición, los microorganismos más frecuentemente usados son bacterias quiomioautotrófas y mesófilas. El uso de estas especies de bacterias en aplicaciones industriales está asociado directamente a su carácter acidófilo y a los escasos requerimientos de nutrientes e infraestructura necesarios (debido a que no requieren fuentes orgánicas de energía ni mantenimiento de temperaturas elevadas) lo que permite que el proceso sea económicamente factible para la recuperación de diferentes metales a partir de minerales.
  • Biofiltración: los biofiltros remueven y destruyen hidrocarburos aromáticos y alifáticos responsables de los olores de los gases procedentes de descarga de las corrientes del proceso, tanques de venteo, válvulas de seguridad, extracción en suelo con vapor, tratamiento de aguas residuales, etc. Los biofiltros pueden ser un sustituto para los oxidantes catalíticos y térmicos, así como las unidades de carbón activado. Los costos de biofiltración son significativamente menores que los de otras tecnologías de control de contaminación del aire. Los filtros son reactores biológicos de capa fija que actúan como oxidantes catalíticos a bajas temperaturas. Como el aire está cargado con contaminantes, fluye lentamente a través de los poros del medio biofiltrante, en donde los microbios residentes consumen los contaminantes y los oxidan generando CO2 y agua. Los catalizadores son enzimas e hierro coloidal, aluminio, titanio y óxido de manganeso, alumininosilicato y cal superficial. Estos catalizadores son tan efectivos que no se requiere combustible o compuestos químicos. No se generan contaminantes secundarios o residuos.



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