La clonación significa generar una población de moléculas, células, plantas
o animales, genéticamente idénticas. Por ello este término tiene unas acepciones
muy amplias y habrá que tenerlo en cuenta a la hora de hablar o incluso legislar
sobre el tema. En este caso, aquí nos referiremos a la clonación animal y humana.
Desde hace décadas se trabaja experimentalmente con técnicas de clonación en
animales, aunque no fue hasta la aparición de Dolly, en 1997, cuando este tema
saltó al conocimiento de la opinión pública. La gran novedad de Dolly no consistía
precisamente en ser un animal clónico, sino en serlo a partir de una célula
diferenciada de un animal adulto. Hasta ese momento todos los animales clónicos
generados provenían de células gaméticas o de las primeras fases del desarrollo
embrionario. El que un núcleo proveniente de una célula diferenciada adulta
fuese capaz de generar un individuo significaba que la información genética
era capaz de reprogramarse y "desdiferenciarse", un concepto puesto en duda,
cuando no negado enérgicamente, hasta ese momento.
Para obtener a Dolly los investigadores obtuvieron una células de la ubre de
una oveja adulta (a la que será igual genéticamente). Después, extrajeron un
óvulo a otra oveja el cual serviría de célula receptora. Al óvulo se le sacó
el núcleo, eliminando así el material genético de la oveja donante. Por otra
parte se extrajo el núcleo de la célula mamaria y, mediante impulsos eléctricos,
se fusionó al óvulo sin núcleo de la oveja donante. Con los mismos impulsos
se activó al óvulo para que comenzara su división, a modo y semejanza de como
lo hacen los óvulos fertilizados en un proceso natural de reproducción. Una
vez formado el embrión se le implantó en el útero de otra oveja, que actuaría
como madre sustituta. Finalmente y tras el periodo habitual de gestación de
las ovejas, nació Dolly.
Las técnicas más habituales de clonación de animales son las siguientes:
- División artificial de embriones: en el estadio de mórula
esta se puede dividir en dos para obtener dos embriones.
- Bisección embrionaria: puede se de mórula o blastocisto.
En este último caso tendremos que cortar por la mitad la masa celular interna.
A cada parte resultante se le llama demiembrión o hemiembrión.
- Transferencia de núcleos: se necesita un núcleo donante
y un citoplasma receptor, este de un óvulo.
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